Inversiones Megaozon, c.a
J-31589865-9

Ocho formas de aumentar el consumo de agua

El agua es un líquido vital para el funcionamiento de los órganos principales de nuestro cuerpo y, por ende, para nuestra vida.

Su consumo es una de las acciones más recomendadas cuando se habla de hábitos para mejorar la salud.

Y es que, aunque muchos lo ignoran, es la única bebida sin calorías y con una gran variedad de beneficios para el cuerpo.

Al incluirla cada día en la dieta, la digestión mejora, la circulación se mantiene regulada y los índices de hidratación son los adecuados.

1.- Consúmela en ayunas:

Una de las mejores formas de iniciar la jornada es tomar agua justo después de levantarnos de la cama.

A esta hora podemos ingerir hasta cuatro vasos, aunque debemos procurar que sea de forma lenta y sin sacrificios.

Como es un poco difícil, puedes empezar ingiriendo un vaso e ir aumentando la cantidad cada día.

De esta forma hidratarás el cuerpo desde el primer momento del día y lo prepararás para cumplir con sus tareas de la jornada.

No obstante, si cuatro vasos te parece algo exagerado, puedes optar por lo siguiente:

Un vaso de agua tibia con limón.
Una infusión tibia.
Un vaso de agua caliente (en caso de estreñimiento).
Un vaso de agua fresca (nunca fría).

2.- Antes de las comidas principales:

Miles de personas tienen la costumbre de tomar agua antes de cada comida principal, ya que se ha comprobado que es una forma efectiva de evitar el consumo excesivo de calorías.

Ingerir un vaso de agua unos 15 o 30 minutos antes de comer provocará este efecto y apoyará la dieta de quienes buscan perder peso.

3.- No la tomes con las comidas:

El peor momento para incluir agua en la dieta es justo en medio de las comidas principales, ya que se mezcla con los alimentos y los jugos gástricos, y causa dificultades en la digestión.

Muchas personas acostumbran a tomarla de esta forma, sin saber que esa es la razón de su constante inflamación y estreñimiento.

Por esta razón, se aconseja tomarla justo antes de comer, o bien, unos 15 minutos después.

4.- En horas de la noche:

Un buen momento para tomar un vaso de agua es justo antes de ir a dormir. Con esta costumbre apoyarás la revitalización del cuerpo y los procesos de reparación cutáneos que se dan en el periodo de descanso.

No obstante, hay que tener en cuenta que algunas veces puede interrumpir el sueño, ya que al llenar la vejiga provoca deseos de orinar.

5.- Consúmela en lugar de beber café o refrescos:

El café, los refrescos y las bebidas energizantes están cargados de sustancias deshidratantes que desmejoran la salud.

Su alto contenido de cafeína, fósforo y azúcares incrementa el riesgo de enfermedades graves como la osteoporosis y la diabetes.

Además, por tener un elevado contenido de calorías, influyen en el aumento de peso corporal y la obesidad.

En cambio, con la ingesta de agua se producen efectos contrarios. El cuerpo se desintoxica, todos los órganos se hidratan y se apoya el ritmo del metabolismo para bajar de peso.

6.- Incrementa su consumo en los días de calor:

Las personas que viven en climas cálidos están obligadas a aumentar su consumo diario de agua para reponer los líquidos que se pierden por las temperaturas elevadas.

Esta población es más propensa a desarrollar cálculos renales en comparación con los que viven en regiones más frías.

7.- Tómala al hacer ejercicio:

Antes y después de hacer ejercicio resulta conveniente ingerir más agua para compensar la pérdida de líquidos.

Los expertos aconsejan consumir medio litro más de agua por cada 30 o 60 minutos de actividad física.

8.- Aumenta su consumo si estás enfermo:

Cuando te sientes enfermo es probable que tus deseos de tomar agua disminuyan más que nunca. No obstante, es primordial aumentar su ingesta porque es clave en la recuperación del cuerpo.

Al tomarla apoyarás las defensas del cuerpo e hidratarás los órganos comprometidos por la afección.

Si haces parte del grupo de personas que no ingiere suficiente agua, opta por buscar alternativas para que nunca se te olvide.

Prepara aguas saborizadas con frutas, hierbas o flores.

Lleva siempre una botella de agua en tu bolsa, o acostúmbrate a mantenerla a la vista.

Adquiere plantas para preparar infusiones.
Disfruta de una refrescante limonada.

Consume frutas ricas en agua como el melón, la sandía o la piña, entre otras.

Anímate a seguir todos estos consejos y comprueba cómo un hábito tan sencillo hace mucho por tu cuerpo.

Fuente: www.mejorconsalud.com


...Ver todas las noticias